Devlog · Episodio 18
La torre de 210 pisos y las Puertas
El juego tiene una torre que sube sin fin aparente y Puertas que llevan a lugares cerrados. Muestro cómo pensé cada pieza del escenario.

Una torre de 210 pisos
La Torre tiene 210 pisos. Es mucho para subir, y yo sabía que el mayor riesgo era que cansara al jugador. Subir piso tras piso, todo igual, sería aburridísimo. Por eso, cada tramo de la Torre tiene una pieza de escenario que cambia el clima, para que sientas que vas hacia algún lugar y no que repites la misma sala.


Las piezas que marcan el camino
Elegí pocas piezas, pero muy grandes. Una costilla enorme, que deja claro que algo gigantesco existió aquí. Un andamio en llamas, como si la obra hubiera sido interrumpida por el fuego. Y una torre de referencia, para que el jugador siempre sepa dónde está respecto al resto.


Las Puertas
Las Puertas son otra cosa. Cada una lleva a un lugar sellado, con reglas propias y jefes propios. No es la Torre repetida, es un mundo aparte.
La idea es que cada Puerta tenga un diseño que dé una pista de lo que espera del otro lado. La miras y ya sospechas si será oscuro, caluroso o lleno de criaturas. La pista está en el dibujo, y eso es lo que quiero que el jugador aprenda a leer.

La invitación
Aquí no voy a mostrar el interior de las Puertas. Eso queda para quien entre. La invitación es esta: antes de cruzar la primera Puerta, detente y mira bien su diseño. Ya te está contando algo.