Devlog · Episodio 5
La ciudad dejó de ser un mapa vacío
Dibujé la primera ciudad desde arriba, con calles y plaza, y por fin empezó a parecer un lugar donde vive alguien.

El mapa vacío
La primera ciudad que hice era un pedazo de suelo con casas esparcidas. Se podía caminar por ella, pero no había razón para ir a ningún lado. Llegabas, mirabas alrededor y no sabías adónde ir.
Eso me molestaba más que cualquier bug. Un bug se arregla. Una ciudad sin sentido te pide empezar de nuevo.
Yo probaba caminando de punta a punta. Cada vez que me detenía en medio de la nada, pensaba: si yo, que la hice, no sé qué hacer aquí, el jugador tampoco lo va a saber.
Rehacer desde arriba
Tiré el diseño y rehice la ciudad vista desde lo alto. Primero las calles, saliendo de la plaza como rayos. Después las manzanas. Por último, los rincones donde un mercader se detiene a vender.

Una calle con dirección invita a seguirla. Eso fue lo que quise. Ves la calle y el pie ya va.
Por eso las calles principales salen de la plaza y llegan hasta las salidas de la ciudad. Quien llega por primera vez sigue la calle más ancha y, sin darse cuenta, pasa por el mercado.
Rincones que piden una parada
Una buena calle no basta. Si todo es solo camino, la ciudad se vuelve pasillo. Por eso cada rincón importante recibió algo que sostiene la mirada: un pozo, una fogata, un puesto con toldo.
La regla que usé: cada pocos pasos, algo nuevo para mirar. No tiene que ser grande. Un barril, un farol encendido, un toldo de otro color ya cambian el ritmo de quien camina.


La plaza como punto de encuentro
La plaza se volvió el corazón del lugar. Es donde se encuentran las calles y donde te orientas. Después de pasar una vez por ella, ya sabes cómo volver.
Ahí puse a las primeras personas, paradas, esperándote. Quien tiene una tarea para dar está donde se ve de lejos, sin que tengas que buscarlo.

Todavía falta gente
La ciudad todavía no está llena. Falta movimiento, falta más gente y más vida en las ventanas. Pero la base está bien.
Quien llega ahora sabe dónde queda el mercado, dónde queda la salida y cuál es el primer destino. Para mí, eso ya es una ciudad.